Compositor: Adrian de Saeger
Era un día común
No había nada especial
La ciudad despertaba ya
Su rutina gris y demencial
Luego de trabajar
Sin rumbo en el caminar
Apareciste allí
Un espejismo irreal
Saliste sin avisar
Con tu andar y resplandor
Mi mundo se estremeció
Y ya nada pudo ser igual
Yo no te imagine
No deseaba ver
Tus ojos color de miel
Tu piel cobriza con el Sol
Yo solo quería llegar a verte
Decirte cosas que sentí
Y me quede tieso con mirarte
Te reíste cuando aparecí
Al final pasaste y yo
Me quede pensando que
Mi velocidad cambio
Buscando tu sombra acabe
Luego te pude alcanzar
No pensé volver a huir
Sin aliento me quede
Me miraste y me perdí
Tome valor y hable
Yo te ofrecí un café
Me observaste sin hablar
Y me sonreíste con un si